14 Abr 2011

Último Círculo Literario: Cuentos Infantiles

Una de las temáticas que se abordó fue el poder transformador de la inocencia infantil que logra conmover corazones, tal como se muestra en El Poder de la Infancia de Tolstoi donde un niño logra calmar a una turba enfurecida y salva la vida de su padre.

Revivir la inocencia y la simpleza del mundo infantil fue el propósito del último círculo literario del semestre, organizado por Biblioteca Central en colaboración con el grupo estudiantil Punto y Coma.

La Flor Más Grande del Mundo de José Saramago, El Principito (cap. IV) de Antoine de Saint-Exupéry, El Poder de la Infancia de León Tolstoi, El Gigante Egoísta de Oscar Wilde y El Traje Nuevo del Emperador de Hans Christian Andersen fue el material analizado en la sesión del 11 de abril en la Sala de Colecciones Especiales de Biblioteca.

Julio Mejía Valenzuela, estudiante de Licenciado en Letras (LLE) de la UDEM, galardonado en las tres categorías de la segunda edición del certamen literario Palabras que cuentan y ponente en el III Coloquio de Filosofía y Humanidades de la UANL., fungió como moderador de la reunión.

Una de las temáticas que se abordó fue el poder transformador de la inocencia infantil que logra conmover corazones, tal como se muestra en El Poder de la Infancia de Tolstoi donde un niño logra calmar a una turba enfurecida y salva la vida de su padre.

El Principito, El Gigante Egoísta, y El Traje Nuevo del Emperador, son cuentos que exponen la ingenuidad de los infantes que logran ver el mundo obviedad, cualidades que los mayores pierden al crecer.

Los asistentes concluyeron que más allá de dirigirse a niños, los cuentos buscan que el lector adulto haga remembranza de la propia niñez que se olvida con las obligaciones y complicaciones de la madurez.

«Los autores lograron construir cosas maravillosas que retrataron, tal vez no la infancia, sino esa sensación de nostalgia y de añoranza que las personas tienen sobre una infancia que ya está perdida; e invitan a los lectores adultos a no dejarlo morir y a los niños a mantenerlo con vida» puntualizó Mejía Valenzuela.

Fecha de publicación: 14 de abril de 2011

 

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