26 Ago 2011

Un líder necesita cuatro bases

Altamirano Por Katy Vargas y Ángel Verde / Agencia Informativa UDEM

"Nadie puede tener éxito en la vida por sí sólo, todos en algún punto de nuestras vidas fuimos beneficiados por al gracia de alguien", afirmó Pérez

Corazón, cabeza, manos y hábitos son las cuatro bases a seguir para lograr un liderazgo responsable, señaló el director comercial de Cementos Mexicanos (Cemex) en el segundo Congreso de Responsabilidad Social, el 24 de Agosto de 2011.

Jesús Enrique Pérez Altamirano tomó la influencia positiva de Jesucristo, la madre Teresa de Calcuta, Nelson Mandela y Gandhi para su modelo de liderazgo ya que, afirma que un verdadero líder debe servir y no ser servido, durante la conferencia, organizada por la Unión Social de Empresarios Mexicanos (USEM), capítulo UDEM y celebrada en el Teatro del Centro de la Comunidad Universitaria (CCU), dijo que el corazón, primera base para un liderazgo responsable, tiene la función de eliminar el orgullo y los miedos, aprender a perdonar, tener gracia y ser sensible.

«Nadie puede tener éxito en la vida por sí sólo, todos en algún punto de nuestras vidas fuimos beneficiados por al gracia de alguien», afirmó Pérez Altamirano.

La segunda base es la cabeza, que consta de fijar un propósito y plan de vida, definir los principios, valores y obedecer; es decir, una vez que se tiene claro quién es y sus capacidades, se debe tener disciplina para tener éxito como líderes, manifestó el fundador y director de la asociación Líderes con Valores.

Las manos como tercera base son las que llevan a la acción y se fundamenta en: planificar, entrenar y evaluar; para el proceso es necesario reconocer ser novato, luego pasar a ser aprendiz, después un obrero calificado y por último un maestro, dijo.

Agregó que el último punto de esta base es gozar las actividades e invitó a los jóvenes a realizar lo que les apasione.

Los hábitos son la cuarta y última base que propuso Pérez Altamirano y consta de dejar de ser una rata de laboratorio, orar, disfrutar la soledad, hacer lecturas de vida, tener grupos de amigos que motiven a cumplir metas, amar a Dios y al prójimo y no complicarse la vida «cargando maletas pesadas».

El proceso de formación que requiere un liderazgo comienza con lo personal, pasa a lo interpersonal, al equipo y/o familia y concluye con un liderazgo organizacional; la responsabilidad comienza con uno mismo, dijo.

Un ejecutivo dice sí a todo, mientras un líder sabe decir no; los invito a ser responsables con ustedes mismos para poder ser responsables con la sociedad, puntualizó el director comercial de Cemex.

Fecha de publicación: 26 de agosto de 2011

 

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