08 Feb 2012

¿Te casas para buscar felicidad? Mala decisión: Amaya Guerra

Por Ernesto Valles/Agencia Informativa UDEM

Si creías que el matrimonio te producirá felicidad, estás equivocado.

El autor de ¿Qué hago si mi media naranja es toronja?, Jesús Amaya Guerra afirmó que para que un matrimonio funcione se requiere una buena relación, trabajo y amor, por lo que no es tarea fácil.

«Nadie se casa sin estar enamorado, pero al casarse todo cambia, nada es lo que pareció algún día», dijo el profesor titular del departamento de Educación de la Universidad de Monterrey en la conferencia Modulo de familia el 1 de febrero en la Sala Central del CID.

Agregó que las causas de separación y divorcio, que en la mayoría de los casos son diferencias irreconciliables, pueden evitarse si la pareja deja de competir entre sí y aprende a conocer las diferencias y necesidades de su sexo.

El también autor de Homo sapiens pero brutus: hacia una inteligencia inteligente y autodisciplinada desmintió algunos mitos de la relación en pareja, como el hecho de que en realidad no es necesario compartir los mismos intereses para ser compatibles.

«Tampoco existe un sólo amor verdadero en la vida, estudios indican que se puede tener hasta 50 mil amores verdaderos; pero por accidente se quedaron con uno sólo», afirmó.

Amaya Guerra, también autor del libro a publicarse Las princesas se vuelven villanas y los sapos se quedan sapos afirmó que, según estudios, el 80 por ciento de los hombres volvería a elegir a su misma esposa, mientras que sólo el 45 por ciento de las mujeres lo haría.

Por ello, dio varios consejos al hombre para evitar que la mujer entre en una crisis nerviosa: No dejar el asiento del inodoro arriba, evitar dejar la ropa sucia en el piso, no postergar las tareas, hacer que la mujer se sienta amada.

Evitar estar lejos físicamente, comprender a la mujer, invitarla a hacer cosas nuevas todos los días, procurar comprarle ropa cada temporada, decirle cosas bonitas y usar más de cinco mil palabras al día, ya que regularmente el hombre utiliza sólo 3 mil a diferencia de la mujer que emplea 12 mil.

«La mujer al hablar comunica no solamente sus ideas, sino también todos sus sentimientos, en cambio el hombre sólo comunica pensamientos o ideas breves», agregó. Invitó a los hombres a relajar el cerebro de la mujer hablando con ellas, abrasándolas por 30 segundos diarios y así producir serotonina, un químico que libera el cerebro que causa relajación.

«Los hombres producen serotonina de manera natural y como la mujer no lo hace de manera natural, entra en depresión», dijo. El especialista en Educación del género y familia explicó que algunas de las funciones de la mujer en el matrimonio, que de acuerdo a él no practican tan seguido, son impulsar, animar al hombre y decirle que lo necesita, ya que éste requiere sentirse útil.

Por su parte, informó que una función del hombre es darle afecto emocional y físico a la mujer, sin que este último vaya pegado al sexo.

El amor no se va perdiendo mientras el matrimonio crece, solamente es un amor diferente el que se da; muchas veces las parejas se preguntan si es amar o querer, su significado no es para nada parecido, amar es con el corazón y querer es con el cerebro, querer es más racional y con intencionalidad, explicó.

Una buena relación requiere trabajo, no encontraras la felicidad verdadera cuando estás enamorado y amar no es suficiente, es sólo es un parte, puntualizó.

Fecha de publicación: 8 de febrero de 2012

 

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